Mi Bebé Estrella

Mi Bebé Estrella

Mi Bebé Estrella

“Es increíble, como unos pequeños pies pueden dejar una huella imborrable”

El fallecimiento de un hijo es uno de los duelos más complejos de tratar a nivel psicológico, una crisis vital para la familia ya que como padres nunca se piensa que una situación de estas se pueda presentar, por el contrario le creamos todo un futuro por venir, una serie de expectativas alrededor de ese tan anhelado hijo. Procesar o darse a la idea, que su futuro termina allí en ese preciso instante, que todas esas caricias, abrazos, besos, incluso regaños se tendrán que guardar en un espacio en el interior donde habita el dolor, genera una negación por parte de las personas alrededor de dicha situación.

Los recuerdos son muy pocos, pues en ocasiones ni se lograron ver, saber si se parecería al abuelo, si sacaría los ojos de su madre o el temperamento de su padre, no hay ni una pequeña oportunidad de crear esos momentos, todo esto se traslada a una constante búsqueda de intentar darle un sentido a todo ese dolor que día a día se vuelve abrumador; fuera de esto la cotidianidad no ayuda pues la mente se enfoca en ver a aquella señora que va con su bebé cargado, o ese niño que pasa a su lado corriendo y llamando a su mamá. De repente, todo ese mapa que se ha creado y llevado hacia un rumbo llamado futuro (construido con ilusiones, emociones, deseos), desaparece y da cabida a más preguntas que respuestas y sentimientos de desilusión.

Mas allá de las sensaciones o al que se debe hacer, es importante que las redes de apoyo de los padres realicen un acompañamiento frente a lo sucedido, sin juzgar, solo acompañar de corazón, frases como “ustedes están muy jóvenes, pueden ser mamá o papá mas adelante” o “eso no se preocupe que Dios sabe por qué hace sus cosas”, lo único que logran mas allá de dar animo es ingresar a los dolientes en una paradoja de sufrimiento y pérdida, donde cada palabra de aliento recuerda la mala suerte que tuvieron y que por algo mas allá de su comprensión, están atravesando esta realidad ( sin contar las culpas que los mismos padres tienen alrededor de la perdida). Darle tiempo a sentir, comprender, y expresar el dolor, lograr darle un sentido a la pérdida y ayudar a su tiempo que los dolientes pueda comenzar no de nuevo, ni donde se quedaron, sino levantarse y encontrar un nuevo sentido a su vida.

 

Si necesitas una cita psicológica llama a nuestra
línea única 456 7000 

 

Comparte este contenido si te gusto…

Deje una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.